MOTIVACIÓN
Reto: TOMAR CLASES DE NATACIÓN EN CIUDAD UNIVERSITARIA
En la mayoría de las ocasiones nos ponemos barreras a nosotros mismos, el simple hecho de hacer cosas, solos es una de ellas.
En lo personal me decidí a cumplir con el reto de nadar porque a pesar de haber hecho el trámite para la obtención de la credencial de la alberca, el cual es un poco cansado debido a que entre examen de sangre, examen médico e irte a formar, entre otras actividades más, se invierte mucho tiempo, lo más complicado resultaba la decisión de asistir a la alberca sólo. Ciertamente era un obstáculo que debía saltar.
Después estaba la complicación de los horarios, esto porque hago otras actividades, las que limitan en tiempo.
Primero que todo comencé por averiguar si tenía que cumplir un horario, con la sorpresa que me entusiasmó que si no me había inscrito a algún curso en especial podía asistir a la hora que quisiera.
El siguiente paso fue buscar mi traje de baño, mi gorra para natación y ver si tenía en que cargar esas cosas, junto con mi toalla y sandalias.
La cosa se complicó porque es una época muy fría, el día estaba nublado, a pesar de que me informé que no necesitaba cumplir un horario, me invadió un miedo al pensar “¿qué pasaría si me corrieran por no estar en algún curso?
Al final del día me llene de coraje, mi principal motivador fue el imaginarme el gusto por estar en el agua, ejercitando un poco mi cuerpo y llenándome de energía. Al concluir mi clase de Programación Neurolingüística del día 10 de noviembre de 2009, salí emocionado, aunado a otras sensaciones que no sé como describirlas, entre miedo combinado con frio y excitación, me impulsaban a caminar por C.U. hasta llegar a la Alberca Olímpica Universitaria.
A medida que avanzaba, en mi camino, me emocionaba aun más.
Por fin después de algunos minutos arribe a mi destino. Ciertamente hacia muchísimo frío, el cual lo neutralicé con un poco de calentamiento. Al fin logré cumplir con mi objetivo.
No hay muros imposibles de vencer, ni mundos inconquistables, esta es la principal lección que me dejó esta actividad, la mente humana es tan poderosa, tanto que es capaz, muchas veces, de ponernos obstáculos tan difíciles de superar, así como es capaz de vencer la adversidad más compleja que podamos encontrar en nuestra vida, mover montañas con tan solo quererlo.
En la mayoría de las ocasiones nos ponemos barreras a nosotros mismos, el simple hecho de hacer cosas, solos es una de ellas.
En lo personal me decidí a cumplir con el reto de nadar porque a pesar de haber hecho el trámite para la obtención de la credencial de la alberca, el cual es un poco cansado debido a que entre examen de sangre, examen médico e irte a formar, entre otras actividades más, se invierte mucho tiempo, lo más complicado resultaba la decisión de asistir a la alberca sólo. Ciertamente era un obstáculo que debía saltar.
Después estaba la complicación de los horarios, esto porque hago otras actividades, las que limitan en tiempo.
Primero que todo comencé por averiguar si tenía que cumplir un horario, con la sorpresa que me entusiasmó que si no me había inscrito a algún curso en especial podía asistir a la hora que quisiera.
El siguiente paso fue buscar mi traje de baño, mi gorra para natación y ver si tenía en que cargar esas cosas, junto con mi toalla y sandalias.
La cosa se complicó porque es una época muy fría, el día estaba nublado, a pesar de que me informé que no necesitaba cumplir un horario, me invadió un miedo al pensar “¿qué pasaría si me corrieran por no estar en algún curso?
Al final del día me llene de coraje, mi principal motivador fue el imaginarme el gusto por estar en el agua, ejercitando un poco mi cuerpo y llenándome de energía. Al concluir mi clase de Programación Neurolingüística del día 10 de noviembre de 2009, salí emocionado, aunado a otras sensaciones que no sé como describirlas, entre miedo combinado con frio y excitación, me impulsaban a caminar por C.U. hasta llegar a la Alberca Olímpica Universitaria.
A medida que avanzaba, en mi camino, me emocionaba aun más.
Por fin después de algunos minutos arribe a mi destino. Ciertamente hacia muchísimo frío, el cual lo neutralicé con un poco de calentamiento. Al fin logré cumplir con mi objetivo.
No hay muros imposibles de vencer, ni mundos inconquistables, esta es la principal lección que me dejó esta actividad, la mente humana es tan poderosa, tanto que es capaz, muchas veces, de ponernos obstáculos tan difíciles de superar, así como es capaz de vencer la adversidad más compleja que podamos encontrar en nuestra vida, mover montañas con tan solo quererlo.


